Observación Nocturna desde la UAM

|

Estimados lectores,

Una vez más la Agrupación
Astronómica Antares tiene el gusto de invitarles a una observación nocturna desde el campus de la Universidad Autónoma de Madrid. Se podrá observar Saturno y sus satélites, la Luna, cúmulos globulares de estrellas y estrellas dobles. La observación tendrá lugar en el parque que hay enfrente de la puerta principal de la Facultad de Ciencias a las 21:30 horas el día Miércoles 29 de Abril.

Será necesaria una confirmación de asistencia en la siguiente dirección de email: antares.agrupacion@gmail.com ATENCIÓN: La observación podrá anularse hasta la misma mañana del día de la actividad por causas meteorológicas.

Para más información o cualquier duda que tengáis podéis consultar el foro de la Agrupación.

Observación Nocturna en Madridejos (Toledo)

|

Estimados astroaficionados,

Desde la Agrupación Astronómica Antares queremos invitaros a compartir con nosotros una noche llena de estrellas, galaxias y planetas. La salida tendrá lugar en Madridejos (Toledo), el día 30 de Abril (Sábado) a las 20:30. Durante la noche, se observarán diversos objetos celestes a la vez que se ofrecerá un curso introductorio a la astronomía. La actividad es completamente gratuita y están invitados todos los estudiantes de la UAM. Las plazas son limitadas, a si que no dudéis en confirmar vuestra participación cuanto antes en la siguiente dirección, indicando a cuál de las actividades ofertadas vais a acudir: antares.agrupacion@gmail.com.

Se observarán Saturno y sus Lunas. Numerosos cúmulos de estrellas, galaxias y nebulosas.

A LOS PARTICIPANTES:

Es NECESARIO llevar:

  • Tienda de Campaña
  • Saco
  • Comida (Cena y desayuno)
  • MUCHA ropa de abrigo.

Es RECOMENDABLE llevar:

  • Prismáticos
  • Bebidas con alto aporte calórico
  • Linternas con filtro rojo

FORMA DE LLEGAR Y LUGAR DE ENCUENTRO:

Tomar la A-4 dirección Córdoba hasta aproximadamente el kilómetro 115 donde habrá una salida que ponga "Madridejos". Tomar dicha salida. Una vez en el pueblo preguntar por "El camino de las Sierras" que va hacia la Ermita (Explanada de Valdehierro). Este camino está asfaltado durante unos 15km y va por campos de cultivo, en el momento en el que el camino se haga de tierra veréis a vuestra derecha una explanada con una Ermita, allí os estaremos esperando. La hora para estar allí son las 20:30. Tened en cuenta que si pretendéis llegar más tarde, es probable que no haya nadie a quien preguntar por dicho camino y os será casi imposible llegar al lugar de encuentro salvo que conozcáis la zona.


Ver mapa más grande

IMPORTANTE

La observación podrá anularse hasta la misma mañana del día de la actividad por causas meteorológicas.

Para más información o cualquier duda que tengáis podéis consultar el foro de la Agrupación.


Eclipses (I)

|
Por Pablo González de Prado Salas

Cuando un cuerpo celeste proyecta su sombra sobre otro cuerpo privándolo de, al menos, parte de la luz de un astro, se dice que se ha producido un eclipse. Dejando de lado fenómenos más sofisticados como los eclipses de satélites de Júpiter o incluso Saturno, desde la Tierra podemos observar dos tipos fundamentales de eclipses; de Sol y de Luna. El eclipse solar tiene lugar cuando la luna pasa en su órbita justo por delante del sol, mientras que el eclipse lunar ocurre cuando es la Tierra la que se coloca entre el Sol y la Luna. En este número nos dedicaremos en exclusiva a los eclipses lunares.

La primera pregunta que nos puede venir a la cabeza es; si la Luna completa una vuelta completa en torno a la Tierra en poco menos de un mes, ¿cómo es que no se produce un eclipse lunar en cada luna llena? Sencillo, porque su órbita está inclinada poco más de 5º respecto al plano “Tierra-Sol”. Como esto es así, debe cumplirse además que la órbita lunar corte este plano durante la luna llena para que se produzca el eclipse, como se visualiza en la siguiente figura.

Figura 1: Representación (no a escala), de la órbita lunar, donde se visualiza cuándo ocurren los eclipses.

Así, en un eclipse lunar ocurre que la Tierra proyectará su sobra sobre la Luna. Al contrario de lo que ocurre en el caso de la Luna y el Sol, que como se comentará a fondo en el siguiente número guardan una curiosa relación entre distancias y tamaños, la Tierra, vista desde la Luna, resulta mucho más grande que el Sol, lo que se traduce en que nuestra sombra es mucho mayor que la Luna (a la distancia que se encuentra). Así, los eclipses son muy comúnmente totales, y se ven desde amplias zonas de la tierra (casi con total rigor puede decirse que se ven "igual" desde todo punto donde se vea la Luna). Pero puede ocurrir que la luna pase ligeramente desviada en su órbita, y no se sumerja completamente en la sombra terrestre. Ocurrirá entonces un eclipse parcial, y si se da que ni siquiera llega a tocar la "umbra", podemos tener un eclipse penumbral. La penumbra es aquella zona en la que un cuerpo oculta parte de una fuente de luz (por ejemplo si ponemos la mano frente a media bombilla), mientras que la umbra es la parte oscura donde se oculta la luz en su totalidad.

Figura 2: Distintos tipos de eclipses.

De acuerdo con la figura 2, las zonas “b”, donde ocurren eclipses parciales del Sol, están inmersas en la penumbra del obstáculo. La zona “c” corresponde con la umbra. Sobre la zona d se hablará especialmente en el próximo número. Ahora está claro que, en un eclipse completo, la fase penumbral es aquella en que la Luna se encuentra en la zona “b”, la fase parcial es aquella en que parte de la Luna, pero no toda, está en “c”, y la fase total dura mientras toda la Luna esté en “c”. Sin embargo, la disminución de luminosidad durante la fase penumbral es muy débil, y nuestros ojos no son capaces de discernir este periodo, que sólo es pues interesante con fines fotográficos. (Dos exposiciones de duración y diafragma constantes sí pueden rebelar estas diferencias de brillo).

Sabiendo ya qué es un eclipse de Luna, ¿cómo observarlo?
En primer lugar, como en toda observación astronómica, al estar largos periodos de tiempo parados durante la noche, nuestro cuerpo no generará apenas calor, y pasaremos más frío del esperado, conque, ¡atención a la ropa de abrigo! Esto es tanto más importante cuanto mayor sea la humedad. Por otra parte, aunque los eclipses de luna pueden verse sin problemas desde el porche de nuestras casas, no es mala idea tener algo de comida a mano junto con un reconfortante “termo” de bebida caliente.

La observación en sí misma es realmente sencilla, ya que en la práctica todo se reduce a mirar a la Luna como de costumbre. Podemos ver el evento con nuestros propios ojos o bien utilizar aparatos ópticos. Mientras que los prismáticos han mostrado ser muy útiles para captar el color de la Luna (que a continuación comentaré), los telescopios sorprendentemente no son tan eficaces en este aspecto, y ya que durante la Luna llena los relieves de su superficie son especialmente difíciles de observar, tal vez no merezca la pena desempolvar el viejo telescopio en esta ocasión. No obstante, aprovecho estas líneas para recomendar la observación telescópica de la luna durante las fases crecientes, puesto que resulta ser, incluso con material pobre, uno de los mayores espectáculos de la noche astronómica.

A medida que la Luna se adentra en la umbra, una sombra oscura y de diámetro apreciablemente mayor que el lunar se extiende sobre nuestro satélite. Aunque en un principio esta sombra parece fundirse con el cielo, transcurrido un rato se puede ver que en realidad la zona presuntamente oculta resplandece con luz propia, tanto más evidente cuanto mayor es la zona oscura. Esta luz es la misma luz cenicienta que ilumina la fase oscura de la Luna en el crepúsculo o la madrugada, y se explica por la luz que se transmite a lo largo de la atmósfera terrestre (perdiéndose azul por el camino). De este modo, la Luna es plenamente visible durante la totalidad en la forma de una Luna llena fantasmagórica, brillando en un tono que varía según el estado de nuestra atmósfera entre un gris cenizo y el rojo ladrillo. Esta Luna apagada compartiendo su presencia con las luces más débiles de la noche es uno de los espectáculos astronómicos que más profundamente exaltan los ánimos de los “no-astrónomos”, tan usualmente decepcionados en otras visiones más sutiles como pueden ser las galaxias, sublimes casi siempre al ojo experto.

Dicho ya todo esto, Antares estuvo en el último eclipse (3-3-7) junto a socios y extraños para deleitarnos en una noche digna del recuerdo. Con nuestro material extendido sobre el césped del campus, se observaron estrellas y planetas, se discutieron temas de toda índole, se probaron nuevos telescopios, e incluso, a pesar de no contar con el equipo adecuado (de lo que, por cierto, puedo culparme personalmente por haber olvidado mi adaptador fotográfico), se realizaron algunas modestas fotografías como las siguientes.




En breve, el episodio 2, "La venganza de los eclipses solares"...

Observación urbana (18/12/2008)

|

Desde la Agrupación Astronómica Antares queremos invitaros a compartir con nosotros una noche llena de estrellas, galaxias y planetas. Realizaremos una observación astronómica el día jueves 18 de Diciembre a las 19:30 en frente de la Facultad de Ciencias de la UAM. Se observarán diversos objetos celestes y se explicarán los detalles mas curiosos de éstos. Se reconocerán las constelaciones de esta época del año y se os ayudará a encontrarlas en el firmamento. La actividad no necesita reserva y es completamente gratuita para todos los alumnos de la UAM.

Los objetos que se podrán ver serán los siguientes:

  • Galaxia de Andrómeda
  • La Gran Nebulosa de Orión
  • El doble cúmulo de Perseo
  • Las Pléyades

...y si tenemos suerte, muchos objetos más.

Por favor, recordad que para este tipo de actividad se necesita un cielo bastante despejado, por lo que debéis entender que si las condiciones meteorológicas no son aceptables (lluvias o cielo completamente nublado), la actividad será suspendida y pospuesta.

Madridejos 22/11/2008

|
Lugar: Madridejos
Fecha: 22 de noviembre de 2008
Antares sigue haciendo historia

Pasaban poco las cinco de la tarde cuando los primeros coches llegaban a la capital de la astronomía. Monovolúmenes, utilitarios... todo vale por asistir a M22. El viento soplaba con fuerza pero en nuestros corazones la esperanza era grande; Mordor así lo dictaba. Con las primeras luces de la noche desplegamos la tupida red de telescopios con sus lentes brillantes, y pronto comenzó la observación. Mientras los ávidos asistentes trataban en vano de memorizar el ensamblaje del Gran Reflector, algunos avanzados escapaban sus miradas hacia los últimos destellos de júpiter y las estrellas del ocaso.

¡Todo el mundo al suelo, es el gran reflector!

La nebulosa del anillo brillaba firme en su camino al descanso invernal, al tiempo que el festival de galaxias daba comienzo: la enorme Andrómeda parecía tratar de acongojar a la distante M77, a 70 millones de años luz de indiferencia. El núcleo labrado del Escultor anunciaba el inminente dominio de Orión, cuya nebulosa comenzaba ya a perfilarse en los telescopios más pequeños. Otros antiguos compañeros como M81 y M82 rindieron su primera visita en una observación que acabó a hora temprana. Resultado: +1000 puntos de experiencia para el equipo.

Un gran equipo

Bien hecho, chicos

A continuación se recogieron los pertrechos, que más tarde se enviaron con nuestro astroabogado hacia el alma de la noche. No lejos de allí, las agallas de Mordor ardían en el oscuro bosque, dejando un rastro de emanaciones alcohólicas que tardaría tiempo en disiparse; el trabajo había concluído.

El premio merecido

Poco tiempo después amanecía en Madridejos. Con ciertas dosis de paciencia y habilidad, conseguimos disponer equipajes y personas en nuestros coches y raundos partimos de vuelta a nuestras vidas. En nuestros corazones, reflejos y experiencias que habrían de perdurar por mucho tiempo.



Los frutos de la tierra

Ella nunca estubo allí

Caerá la noche en Madridejos

Nota: La última foto es de madrid :)

Antares Informa: Becas del CSIC (Verano 2009)

|

Hola Antarianointeresados,

No es un tema exactamente de nuestra incumbencia, pero informamos por si a alguien le pudiese interesar.

Las becas de introducción a la investigación del CSIC se proponen para estudiantes de segundo ciclo interesados en el mundo de la investigación. Están dotadas con 1500 euros o 2000 si se realizan fuera de la provincia de residencia (más los traslados a principio y final de los periodos correspondientes). En principio se desarrollan durante julio y septiembre, aunque puede utilizarse agosto excepcionalmente.

El plazo de solicitud de las becas JAE Intro se inicia el día 17 de noviembre. En la web que se ha abierto para esta convocatoria hay un vínculo a una página que tiene como objetivo principal proporcionar a los solicitantes de becas de Introducción a la Investigación una información breve y fácil de consultar, sobre los temas de investigación que se desarrollan en el CSIC.