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¿Qué nombre le pondrías al siguiente exoplaneta?

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El pasado 14 de agosto la Unión Internacional de Astrónomos (IAU por sus siglas en inglés) sacó a la luz una propuesta para desarrollar un sistema mediante el cual otorgar nombres no técnicos a los exoplanetas descubiertos. Para el público en general es de agradecer que las nomenclaturas basadas en códigos sean apartadas poco a poco, sin embargo lo que hace especial esta propuesta es la posibilidad que cualquier persona tendrá para proponer nombres de futuros planetas. Esta noticia llega después de que en abril de este mismo año la IAU en un comunicado sostuviera precisamente la posición contraria, defendiendo la clasificación técnica por ser utilizada habitualmente entre científicos facilitando la catalogación. Así pues, nos habituamos a nombres tales como Kepler-16b (el planeta con dos ''soles'' apodado en la red como Tatooine), o GJ 1214b (un mundo potencialmente formado por agua).

El repentino cambio de opinión de la IAU viene en parte propiciado por la aparición de diversas plataformas en la red donde se invitaba al público a sugerir nombres para los exoplanetas descubiertos hasta la fecha, una de las más famosas es Uwingu. A través de esta web se creó un concurso público para nombrar el exoplaneta de tipo Tierra más cercano, que se encuentra a unos cuatro años luz de nosotros en el sistema Alpha Centauri B. Hasta aquí nada llamaría la atención por encima de otras propuestas si no fuera por el hecho de que esta plataforma exige una 'donación' para poder participar, ya sea proponiendo un nombre ($4.99) o votando por uno que ya ha sido propuesto ($0.99). Este dinero según Uwingu se utilizaría para financiar proyectos científicos y educativos centrados en el área de la astrofísica y la técnica aeroespacial. Hay que recordar que muchos de los científicos que participan Uwingu son miembros a su vez de la IAU, y reputados expertos en su campo cuyo único deseo era proporcionar al público la posibilidad de sugerir ideas para los recién descubiertos astros trabajando desde una plataforma crowdfunding.

Distancia en kilómetros a los sistemas estelares más cercanos. Aproximadamente 4.3 años luz.

Tras estos acontecimientos, la respuesta de la IAU no tardó en llegar, condenando las acciones llevadas a cabo por Uwingu y recordando a los participantes que ninguno de los nombre avalados por dicha empresa tiene validez ni podrá tenerla, sin importar lo pagado o el número de votos obtenido:

“Recently, an organisation has invited the public to purchase both nomination proposals for exoplanets, and rights to vote for the suggested names. In return, the purchaser receives a certificate commemorating the validity and credibility of the nomination. Such certificates are misleading, as these campaigns have no bearing on the official naming process — they will not lead to an officially-recognised exoplanet name, despite the price paid or the number of votes accrued” (IAU press release, April 2013).

El malentendido reside en que Uwingu en ningún momento se compromete a que los nombres ganadores de su concurso vayan a ser utilizados para bautizar exoplanetas, sino que serán parte de una base de datos de la cual cualquier astrofísico (o futuro descubridor) podrá servirse a la hora de sugerir nombres a la IAU. Sin embargo, la IAU fue un poco más allá en su deseo de deslegitimar a Uwingu, declarandose juez absoluto en tales decisiones y prohibiendo adoptar cualquier nombre que aparezca en las listas de dicha web:

To make this possible, the IAU acts as a single arbiter of the naming process, and is advised and supported by astronomers within different fields. As an international scientific organisation, it dissociates itself entirely from the commercial practice of selling names of planets, stars or or even “real estate” on other planets or moons. These practices will not be recognised by the IAU and their alternative naming schemes cannot be adopted.”

Aunque algunos astrónomos se han opuesto a la política  de 'donaciones' a cambio de nombres llevada a cabo por Uwingu, el sentimiento general de la comunidad es que la IAU no ha sabido manejar la situación correctamente y se ha extralimitado en sus declaraciones. Los astrofísicos defienden que una de las mayores prioridades de la comunidad es acercar la astronomía a la gente y hacerla conocedora de sus avances. Uwingu y otras plataformas ofrecen la posibilidad de implicar al público a través de los nombramientos de planetas, si bien sus propuestas no tendrán validez oficial (al menos en lo que respecta a la IAU), podrían ser recogidas por cualquier astrofísico profesional y utilizadas en un futuro a través de este medio.

Este malestar dentro de la comunidad científica ha forzado el cambio de opinión en el seno de la IAU, que para evitar una rectificación oficial en el caso Uwingu, ha implementado su propio sistema de sugerencia y elección de nombres creando una dirección de correo electrónico donde podéis mandar todas vuestras ideas:  iaupublic@iap.fr

Si bien los nombres podrán ser sugeridos por cualquier persona, se han aprobado una serie de reglas a la hora de diseñar tales nombres. Por ejemplo un planeta no puede tener el mismo nombre que otro objeto astronómico ya nombrado, ni por supuesto debe tener contenido ofensivo en su nombre en ningún idioma. Seguramente desde la organización temían problemas del tipo que nos muestra este cómic de XKCD. Asimismo, no se aceptarán nombres propuestos mediante algún tipo de transacción económica, lo que deja a Uwingu sin posibilidad de participar en esta iniciativa, aún cuando sus fondos son dedicados a financiar proyectos científicos.

Por último, el nombre propuesto debe ser aceptado por el descubridor del planeta en cuestión, algo que parece lógico dado el esfuerzo realizado en su descubrimiento. El problema viene cuando muchos de los exoplanetas actuales pertenecen a catálogos cuyos descubridores son un equipo de personas (o varios), como ocurre con la misión Kepler, o casos en los que científicos estudian las posibles características de un presunto planeta antes de que la comunidad científica acepte tal objeto con esa definición, aunque de hecho lo sea.

Características generales del exoplaneta Alpha Centauri Bb.

Incluso sin estos problemas, Xavier Dumusque, investigador principal en el descubrimiento del planeta Alpha Centauri Bb está teniendo dificultades para nombrar su propio trabajo. Dumusque apoyó la iniciativa de Uwingu y participó en el concurso siendo su deseo que la gente pudiera decidir el nombre que más le gustara con anterioridad a la nueva normativa de la IAU. Esto coloca a este planeta en una suerte de limbo burocrático en el cual la IAU no aceptará el nombre propuesto por Dumusque al provenir de Uwingu, aunque es deseo del público y del propio descubridor que así sea.

Si obviamos las discusiones políticas sobre nombres, que nada tienen que ver con el verdadero debate científico y con el hecho de acercar la ciencia a la sociedad, tan sólo nos queda una pregunta por hacer:

¿Qué nombre le pondrías tú al siguiente exoplaneta?

Why is it Dark at Night?

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Nueva Actividad Solar: AR1339

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El día 3 de Noviembre se registró la mayor mancha solar de los últimos años. Se ha denominado como AR1339 y fué vista desde la Tierra apareciendo por el lado izquierdo del disco solar alrededor de las 3.25 pm de ese día. Al cabo de poco menos de una hora, algunas comunicaciones por radio en la Tierra sufrieron problemas. Los científicos esperan obtener nuevos datos sobre dicha mancha conforme ésta se sitúe frente a la Tierra.

Podemos observar la mancha AR1339 arriba a la izquierda de la imagen.

Sin embargo, el día depararía aún más sorpresas. Alrededor de las 8.45 pm un segundo evento tuvo lugar en la parte opuesta del Sol, en forma esta vez de eyección de masa coronaria. Esta eyección es una de las más brillantes vistas en los últimos años y un buen indicador de que nuestro sol recupera la actividad a grandes pasos. A continuación os mostramos un video con la mencionada eyección solar:


La actividad en forma de manchas o erupciones viene determinada por los cambios del campo magnético del Sol. Se cree que estos campos están generados por un mecanismo de 'dinamo' que tiene lugar en el interior del Sol, y del que aún se desconocen sus características. Estos campos magnéticos se generan a partir de corrientes eléctricas producidas por el flujo de gas ionizado a altas temperaturas. Los flujos pueden ser muy distintos dependiendo de si se producen en la superficie o en el interior, sin embargo todos contribuyen en cierta medida a la creación del campo magnético solar.
Algunas de las consecuencias más importantes de este mecanismo son: La creación de ciclos de actividad solar observables mediante la aparición de manchas solares, la posición de éstas en torno a dos bandas a ambos lados del ecuador y de similar latitud, y por último, el cambio de orientación de los polos magnéticos del Sol cada 22 años.
En particular, nuestra estrella experimenta ciclos de actividad de aproximadamente 11 años. Podemos distinguir los mínimos de los máximos por el número de manchas solares visibles. Durante un máximo podemos llegar a observar decenas de manchas en un sólo día, mientras que durante el mínimo el Sol puede permanecer varios días sin generar una sola mancha.

Previsión para el próximo máximo de actividad solar.

Sin embargo, poco se sabe aún sobre estos ciclos, su duración de hecho varía entre 9 y 14 años, e incluso en determinadas ocasiones se han prolongado enormemente. El periodo comprendido entre 1645 y 1715 se conoce como el mínimo de Maunder, en honor a E.W. Maunder, astrónomo inglés del siglo XIX y cuyo estudio de las manchas solares dio pie al descubrimiento del mínimo que lleva su nombre. Durante éste periodo, las manchas solares prácticamente desaparecieron de la superficie solar, llegando a observarse menos de una centena durante 70 años. Posteriormente, y gracias a métodos que incluyen se descubrieron otros mínimos acusados de actividad solar, como el de Spörer (1450-1540 ) y el de Dalton (1790-1820).

Ciclos solares en número de manchas solares datados hasta la fecha.

Galileo: El GPS Europeo.

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Galileo es el nombre del sistema de navegación por satélite desarrollado por la Unión Europea. Mañana día 20 de Octubre se lanzaran desde Kourou (Guayana Francesa) los primeros componentes de este proyecto. El lanzamiento tendrá lugar a las 7:34 hora local (12.34 CET) y consistirá en la puesta en órbita de los dos primeros satélites operativos.

Para aquellos que querais seguir el lanzamiento en directo, podéis encontrar la retransmisión a través de la web de la ESA, o el servicio audiovisual de la comision europea. Como curiosidad, decir que será un cohete Soyuz (ruso) el encargado de poner estos dos satélites en órbita, siendo el primero en lanzarse desde una base no rusa.

Este proyecto nació con la idea de proporcionar a Europa un sistema de posicionamiento propio, que superara en prestaciones al conocidísimo GPS americano, y al no tan conocido GLONASS ruso. Galileo es además un sistema de uso exclusivamente civil, directriz que no siguen sus homólogos ruso y norteamericano.

Cuando esté terminado, Galileo estará formado por una red de 30 satélites distribuidos en tres planos orbitales con una inclinación de 56º sobre el Ecuador y a 23222 km de altitud. Cada plano orbital será ocupado por un total de diez satélites, de los cuales, uno estará de forma provisional en espera. Si alguno de sus nueve compañeros sufriera una avería, éste satélite de 'reserva' lo sustituiría de inmediato. En este primer lanzamiento, dos de estos treinta satélites serán colocados en uno de los planos. En lanzamientos futuros se prevé proceder del mismo modo subiendo en cada uno parejas de satélites al resto de planos.


La razón de utilizar un número tan elevado de satélites reside en que con la configuración señalada, podemos asegurar que cualquier persona se encontrará bajo 'el ojo' de al menos 4 de ellos en todo momento. En la mayoría de los casos tendríamos más de siete satélites capaces de cubrirnos, lo que permitiría determinar nuestra posición fácilmente y con un grado de precisión de centímetros. A su vez la inclinación de 56º mencionada responde a la necesidad de cubrir las regiones polares, a las que hasta ahora el servicio de GPS norteamericano no podía ofrecer cobertura en su totalidad.

El servicio de posicionamiento de Galileo junto con sus aplicaciones comerciales comenzarán a estar disponibles a partir de 2014, pero no será hasta 2019 cuando se complete la malla de 30 satélites y pueda operar a pleno rendimiento.

Constelaciones: La Osa Mayor

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La Osa Mayor es la tercera constelación más extensa del cielo. Muchos de vosotros la reconoceréis por la situación característica de sus estrellas más brillantes, el gran carro. Pero no sólo el carro es la Osa Mayor, la caja del carro forma el lomo de la osa y prolongando sus extremos tenemos las patas y la cabeza. La línea característica del carro es la cola de nuestra osa. ¿Y de dónde viene el nombre de Osa Mayor? En la mitología griega esta constelación representa a la ninfa Calisto, que fue convertida en osa por Zeus para ocultarla de su esposa Hera. ¿Y qué hay de interesante? En primer lugar podemos ver (casi a simple vista) una de las estrellas dobles más famosas, Mizar/Alcor. Esta estrella es la segunda empezando por la vara del carro. Animaos a vedla! Y con ayuda de un telescopio podéis ver incluso que una de ellas (Mizar) son en realidad 2 estrellas. ¡Y por si fuera poco, en la Osa Mayor se pueden ver hasta 50 galaxias! Algunas de las más reconocibles son M81 y M82, galaxias espirales situadas las dos sobre la nuca de nuestra osa.

Además, por su cercanía a la estrella polar esta constelación es visible durante todo el año así que ya no tenéis excusa para verla. ¡Nos vemos en la próxima!



Nuestros vecinos al desnudo

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Queridos Antarianos, hoy traigo simplemente 2 enlaces interesantes.

El primero nos da una explicación (es un resumen de un artículo de investigación) de las peculiaridades de Japeto, en concreto por qué viene a 2 colores y por qué tiene una gran cordillera central. Para los vagos, la cordillera sería un antiguo anillo que acabó depositándose sobre el satélite. Nada técnico, corto, interesante.


El segundo es un vídeo (a partir de datos de alturas, no imágenes en el espectro visible) de la Luna a lo largo de un año. Es interesante porque permite ver los movimientos de libración (un bailoteo continuo que va y viene) en todo su esplendor. Gracias a estos movimientos podemos echar un vistazo a las zonas menos recónditas de la cara oculta...

Diapositivas conferencia "De cuando el Sol se convirtió en un problema para la física"

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Como se prometió en la conferencia del pasado martes 22, ponemos aquí las diapositivas de la conferencia de Javier Ordoñez. Sentimos el retraso en colgarlas.

(Pinchad en la imágen para iniciar la descarga)

Y os recordamos que nuestro Ciclo de Conferencias continúa. Seguid atentos nuestra web para más información.

ECLIPSES (2)

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Por Pablo González de Prado Salas



Los eclipses solares son uno de los espectáculos de la naturaleza que más han impresionado al hombre a lo largo de su historia, causando pavor y admiración a las diversas culturas del mundo. A diferencia de los eclipses lunares, ya tratados en el número anterior, los eclipses de sol se ofrecen en gran variedad de posibilidades, lo que no deja de ser una enorme coincidencia: como puede apreciarse en la figura, no basta con que un objeto esté perfectamente alineado con “el obstáculo” (la luna) para que se produzca un tipo determinado de eclipse; la distancia es asimismo determinante.

Así, hasta la distancia límite “e”, tendremos el sol completamente oculto, y se habrá producido el más buscado de los eclipses; un eclipse solar total. Por otra parte, podemos hallarnos a una distancia superior, y entonces el disco lunar aparecerá demasiado pequeño para cubrir al sol, con lo que tendremos un eclipse anular como el eclipse de Madrid del 3 de octubre de 2oo5. Esto puede simularse fácilmente con una moneda, que lejos de nosotros será poco más que un punto frente a un objeto que ocultará absolutamente siempre que la acerquemos lo suficiente a nuestro ojo.

Se da la circunstancia de que, siendo unas 400 veces menor que el sol, la luna se encuentra 400 veces más cerca, de forma que los tamaños aparentes son muy similares. Para entender bien esta coincidencia, debe considerarse que dependiendo del puno de las órbitas en que se encuentren el sol y la luna, ésta puede ser ligeramente mayor o menor que el sol,




por lo que se tienen los ya citados eclipses totales y anulares respectivamente. Lógicamente, cuanta mayor sea la diferencia de los tamaños mayor será la duración del eclipse; una luna grande oculta más tiempo el sol. Finalmente, si la luna está más próxima al sol, la sombra proyectada sobre la tierra será mayor, y el eclipse será total en una banda más ancha. Esta banda varía generalmente entre unos 200km y poco más de 1km para los casos más ajustados.

Pero no siempre se darán estas condiciones. La luna se aleja progresivamente de la Tierra desde su creación, de forma que en un determinado momento se encontrará demasiado lejos como para cubrir el disco solar completamente, ý nunca más se hará la oscuridad durante el día, aunque todavía falta mucho tiempo para esto.

La observación

Una vez que se ha decidido presenciar uno de estos magníficos y esquivos acontecimientos, ¿qué se puede observar en un eclipse de sol? Como ocurría en el caso de la luna, la observación de un eclipse solar se lleva a cabo de la misma forma que una observación solar tradicional, conque CUIDADO, nuestra salud está en grave riesgo si no se toman las PRECAUCIONES adecuadas.

Si la luz que recogen nuestros ojos es ya suficiente para causarnos heridas de gravedad en la retina, al observar a través de algún instrumento óptico podemos QUEMAR nuestros ojos en menos de un segundo, como una hoja seca tras una enorme lupa. Así, se observe el sol como se observe, es necesaria la utilización de FILTROS HOMOLOGADOS. Lo más cómodo es contar con la experiencia de astrónomos experimentados, pero con grandes dosis de cuidado puede hacerlo cualquier persona por sí misma. Lo más recomendable es pedir consejo en una óptica de confianza (como la Óptica Roma en Madrid, por ejemplo), y adquirir un filtro solar que elimine el exceso de luz. Un filtro de este tipo bloquea típicamente el 99,9999% de la luz solar, con lo que queda patente el PELIGRO DE LOS REMEDIOS CASEROS. Los filtros homologados, como el de la marca Baader Planetarium, tienen el aspecto del papel de plata, y cuentan con una doble capa de protección para evitar posibles rasguños. En caso de duda, es siempre mejor desechar un filtro antes que utilizarlo. Este tipo de filtro puede adaptarse para su uso con prismáticos y telescopios. En el caso del telescopio es recomendable utilizar una apertura de unos 4cm de diámetro, independientemente del tamaño del mismo. Debe prestarse atención al buscador, que debe ser también protegido e incluso desmontado. Los FILTROS DE OCULAR NO DEBEN UTILIZARSE en ningún caso, pues pueden deteriorarse durante su uso dando paso a un aluvión de luz que dañará nuestro ojo.

Una vez que se han entendido todas estas precauciones, se tienen los siguientes medios de observación:

- Observación natural.

- Prismáticos.

- Telescopios convencionales.

- Filtros h-alfa.

- Proyección.

El caso de la observación natural es lógicamente la más limitada, pero por al mismo tiempo es la más socorrida. Casi en todo caso veremos el sol como un disco liso, siendo la luna un disco negro –como el cielo- que lentamente lo oculta.

Los prismáticos nos darán una visión más relajada, aunque un trípode es casi necesario. Con prismáticos pueden apreciarse algunas manchas solares de tamaño medio.

Un telescopio clásico ofrece ya un salto cualitativo. Casi cualquier día se verán pequeñas manchas solares a lo largo del disco, y el borde lunar aparecerá irregular a causa de los cráteres y las montañas.

Eclipse del 3 de octubre de 2oo5. Pueden apreciarse sutiles irregularidades en el borde lunar en su parte derecha. Todas las fotografías, salvo cuando se indique lo contrario, son cortesía del autor.

Los filtros h-alfa son un caso aparte. De alto valor económico (por encima de 600€), estos filtros nos permiten observar el sol en un rango muy particular de longitudes de onda, destacando de esta forma algunos detalles de la atmósfera solar que quedan eclipsados en otro caso. Estos detalles, tales como la corona y las grandes erupciones de la superficie, solamente pueden verse sin estos filtros precisamente durante la totalidad de un eclipse. Otros detalles del disco solo pueden verse con estos preciados aparatos.

Aspecto del sol a través de la sonda SOHO, revelando mucho más detalle incluso que mediante los filtros h-alfa corrientes.

Si se han descartado –acaso por prudencia- los métodos anteriores, siempre puede recurrirse a una proyección. Aunque en este caso la protección no es necesaria, unas gafas de sol pueden hacer más cómoda la experiencia

Para proyectar el sol basta con una superficie blanca sobre la que proyectarlo (lo más perpendicular a la línea sol-observador como sea posible) y un cartón agujereado como proyector. La forma del agujero debe ser circular por motivos meramente estéticos, pues uno triangular proporcionará imágenes igualmente buenas. El tamaño influirá en la distancia a la que deberá colocarse el proyector y el tamaño del sol obtenido. Puede comenzarse con 1cm de diámetro y continuar con prueba y error hasta quedar satisfechos.

Otra forma de proyectar es utilizar unos prismáticos o un telescopio sin filtro. En lugar de colocar nuestro ojo en el lugar correspondiente, ponemos la superficie de proyección a una distancia determinada (tal vez unos 30cm, cuando la imagen sea nítida). Este método da grandes resultados, especialmente para la observación en grupo, pero ¡ojo! NO SE PUEDE PERDER DE VISTA EL EQUIPO, o nos arriesgamos a que alguien PIERDA LA VISTA a nuestra causa.

En caso de fracaso no hay que desesperar, la naturaleza ya ha pensado en nosotros. En todo momento la imagen del sol se proyecta en miles de lugares insospechados, tan solo no reparamos en ello. Así, durante un eclipse podemos divertirnos buscando “eclipsitos” bajo las hojas de los árboles o en muchos otros inesperados sitios. (Esto se aprecia mejor sobre un folio blanco).

También durante la parcialidad (mientras la luna se “come” al sol) podemos divertirnos con la observación de las sombras, que se desdoblarán sutilmente a causa de la peculiar apariencia del astro.

Proyección del eclipse del 3 de octubre de 2oo5 a través de un telescopio refractor.

Eclipse proyectado mediante una espumadera. Esta foto no es del autor, pero ha olvidado su procedencia.

Luego llega la totalidad; la totalidad es uno de los fenómenos más extraños e impresionantes que ofrece la naturaleza. Es un ambiente casi místico, fantasmagórico. Desde que pusiesen el pie en la Tierra, las personas han observado sobrecogidas cómo la negra figura de la luna ocultaba tras sus montañas las últimas perlas de luz solar; las perlas de Baily.

Súbitamente, aparece luz donde antes no se veía nada. Pequeñas llamas rojas adornan el disco oscuro de nuestro satélite mientras que, por primera vez, se puede ver la verdadera extensión de la atmósfera solar que ilumina el cielo en una extensión mucho mayor a lo imaginado. Además, se nota una temperatura extraña, la naturaleza inquieta, los animales desconcertados. Lejos, en el horizonte, se puede ver la luz del día que avanza, avanza tan rápido.

En apenas unos minutos aparece de nuevo el primer rallo de luz y todo ha acabado. Tan solo queda ya la parcialidad hasta el fin del eclipse para completar una experiencia única, y cuando esto haya ocurrido, permanecerá la memoria de un acontecimiento sublime.

El último rayo de luz antes de la oscuridad. (Las dos primeras fotos de la totalidad proceden de internet).

Dos fotografías a distinta exposición de la totalidad.


Edición: Fotografía tomada por el autor durante el eclipse del 11 de julio de 2010, desde El Calafate, Argentina.


Antares estuvo allí

Edición: Como muestra la fotografía anterior, también tuvimos representación en el eclipse total del 11 de julio de 2010 (y en China el año anterior, sin éxito), cuya crónica es de esperar para una entrada posterior.

Fotografías tomadas durante el eclipse anular del 3 de octubre de 2oo5, desde el aparcamiento del rectorado.

Fotografías realizadas por el autor durante la observación organizada por Antares.


Finalmente, he aquí una tabla con los siguientes eclipses totales y los visibles desde España, tomada de la página de la NASA:

http://sunearth.gsfc.nasa.gov/eclipse/eclipse.html

> Algunos de los eclipses totales más sencillos de observar, así como todos los eclipses visibles desde España hasta 2028.



Dónde Tipo Cuándo Duración
China Total 22 julio 2009 6m39s
España Amanece al 50-60% 4 enero 2011 -
España 10-20% 3 noviembre 2013 -
España 60-80% 20 marzo 2015 -
EEUU, costa a costa Total 21 agosto 2017 2m40s
Chile y Argentina Total 14 diciembre 2020 2m10s
España 10-20% 10 junio 2021 -
España 0-15% 25 octubre 2022 -
México y EEUU Total 8 abril 2024 4m28s
España 20-40% 29 marzo 2025 -

Además de esto, tendremos los siguientes importantes eclipses visibles desde España hasta 2028:

12 agosto 2026. Total en Galicia, y concluye ya tras la puesta de sol en regiones de la mitad norte de la península. 2m18s

2 agosto 2027. Total en Cádiz y otras poblaciones muy al sur. 6m23s

26 enero 2028 Anular en regiones del sur. Concluye pasada la puesta de sol, y se observa mejor desde el Algarve. 10m27s

Eclipses (I)

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Por Pablo González de Prado Salas

Cuando un cuerpo celeste proyecta su sombra sobre otro cuerpo privándolo de, al menos, parte de la luz de un astro, se dice que se ha producido un eclipse. Dejando de lado fenómenos más sofisticados como los eclipses de satélites de Júpiter o incluso Saturno, desde la Tierra podemos observar dos tipos fundamentales de eclipses; de Sol y de Luna. El eclipse solar tiene lugar cuando la luna pasa en su órbita justo por delante del sol, mientras que el eclipse lunar ocurre cuando es la Tierra la que se coloca entre el Sol y la Luna. En este número nos dedicaremos en exclusiva a los eclipses lunares.

La primera pregunta que nos puede venir a la cabeza es; si la Luna completa una vuelta completa en torno a la Tierra en poco menos de un mes, ¿cómo es que no se produce un eclipse lunar en cada luna llena? Sencillo, porque su órbita está inclinada poco más de 5º respecto al plano “Tierra-Sol”. Como esto es así, debe cumplirse además que la órbita lunar corte este plano durante la luna llena para que se produzca el eclipse, como se visualiza en la siguiente figura.

Figura 1: Representación (no a escala), de la órbita lunar, donde se visualiza cuándo ocurren los eclipses.

Así, en un eclipse lunar ocurre que la Tierra proyectará su sobra sobre la Luna. Al contrario de lo que ocurre en el caso de la Luna y el Sol, que como se comentará a fondo en el siguiente número guardan una curiosa relación entre distancias y tamaños, la Tierra, vista desde la Luna, resulta mucho más grande que el Sol, lo que se traduce en que nuestra sombra es mucho mayor que la Luna (a la distancia que se encuentra). Así, los eclipses son muy comúnmente totales, y se ven desde amplias zonas de la tierra (casi con total rigor puede decirse que se ven "igual" desde todo punto donde se vea la Luna). Pero puede ocurrir que la luna pase ligeramente desviada en su órbita, y no se sumerja completamente en la sombra terrestre. Ocurrirá entonces un eclipse parcial, y si se da que ni siquiera llega a tocar la "umbra", podemos tener un eclipse penumbral. La penumbra es aquella zona en la que un cuerpo oculta parte de una fuente de luz (por ejemplo si ponemos la mano frente a media bombilla), mientras que la umbra es la parte oscura donde se oculta la luz en su totalidad.

Figura 2: Distintos tipos de eclipses.

De acuerdo con la figura 2, las zonas “b”, donde ocurren eclipses parciales del Sol, están inmersas en la penumbra del obstáculo. La zona “c” corresponde con la umbra. Sobre la zona d se hablará especialmente en el próximo número. Ahora está claro que, en un eclipse completo, la fase penumbral es aquella en que la Luna se encuentra en la zona “b”, la fase parcial es aquella en que parte de la Luna, pero no toda, está en “c”, y la fase total dura mientras toda la Luna esté en “c”. Sin embargo, la disminución de luminosidad durante la fase penumbral es muy débil, y nuestros ojos no son capaces de discernir este periodo, que sólo es pues interesante con fines fotográficos. (Dos exposiciones de duración y diafragma constantes sí pueden rebelar estas diferencias de brillo).

Sabiendo ya qué es un eclipse de Luna, ¿cómo observarlo?
En primer lugar, como en toda observación astronómica, al estar largos periodos de tiempo parados durante la noche, nuestro cuerpo no generará apenas calor, y pasaremos más frío del esperado, conque, ¡atención a la ropa de abrigo! Esto es tanto más importante cuanto mayor sea la humedad. Por otra parte, aunque los eclipses de luna pueden verse sin problemas desde el porche de nuestras casas, no es mala idea tener algo de comida a mano junto con un reconfortante “termo” de bebida caliente.

La observación en sí misma es realmente sencilla, ya que en la práctica todo se reduce a mirar a la Luna como de costumbre. Podemos ver el evento con nuestros propios ojos o bien utilizar aparatos ópticos. Mientras que los prismáticos han mostrado ser muy útiles para captar el color de la Luna (que a continuación comentaré), los telescopios sorprendentemente no son tan eficaces en este aspecto, y ya que durante la Luna llena los relieves de su superficie son especialmente difíciles de observar, tal vez no merezca la pena desempolvar el viejo telescopio en esta ocasión. No obstante, aprovecho estas líneas para recomendar la observación telescópica de la luna durante las fases crecientes, puesto que resulta ser, incluso con material pobre, uno de los mayores espectáculos de la noche astronómica.

A medida que la Luna se adentra en la umbra, una sombra oscura y de diámetro apreciablemente mayor que el lunar se extiende sobre nuestro satélite. Aunque en un principio esta sombra parece fundirse con el cielo, transcurrido un rato se puede ver que en realidad la zona presuntamente oculta resplandece con luz propia, tanto más evidente cuanto mayor es la zona oscura. Esta luz es la misma luz cenicienta que ilumina la fase oscura de la Luna en el crepúsculo o la madrugada, y se explica por la luz que se transmite a lo largo de la atmósfera terrestre (perdiéndose azul por el camino). De este modo, la Luna es plenamente visible durante la totalidad en la forma de una Luna llena fantasmagórica, brillando en un tono que varía según el estado de nuestra atmósfera entre un gris cenizo y el rojo ladrillo. Esta Luna apagada compartiendo su presencia con las luces más débiles de la noche es uno de los espectáculos astronómicos que más profundamente exaltan los ánimos de los “no-astrónomos”, tan usualmente decepcionados en otras visiones más sutiles como pueden ser las galaxias, sublimes casi siempre al ojo experto.

Dicho ya todo esto, Antares estuvo en el último eclipse (3-3-7) junto a socios y extraños para deleitarnos en una noche digna del recuerdo. Con nuestro material extendido sobre el césped del campus, se observaron estrellas y planetas, se discutieron temas de toda índole, se probaron nuevos telescopios, e incluso, a pesar de no contar con el equipo adecuado (de lo que, por cierto, puedo culparme personalmente por haber olvidado mi adaptador fotográfico), se realizaron algunas modestas fotografías como las siguientes.




En breve, el episodio 2, "La venganza de los eclipses solares"...